Los proyectos “Carpetas de musgo facilitan a la Deschampsia antartica de la Península antártica” y “Miradas en torno a la respuesta inmune innata de bivalvos desafiados a Alexandrium catenella: análisis comparativo del transcriptoma de 454”, serán ejecutados por la Dra. Angélica Casanova y el Dr. Cristian Gallardo, respectivamente.
El estudio antártico de la Dra. Casanova evaluará cuál es la respuesta de las plantas antárticas, incluidas plantas vasculares, musgos y líquenes, al calentamiento global. Las interacciones entre las especies de plantas con los musgos se identificarán por medio de cámaras térmicas, que subirán en 2°C la temperatura interna. El proyecto, de sobre 70 millones de pesos, durará cuatro años. 
“Qué mecanismos hay detrás, si el musgo le provee agua, mayor temperatura o la protege del viento, son esas preguntas que resolveremos. La propuesta incluye trabajar en la Isla Rey Jorge y en otras zonas más al sur de la Antártica, cosa de tener ambientes contrastantes”, explicó la Dra. Casanova.
Esto sería una contribución importante para las proyecciones del cambio climático en la Antártica. En nuestro país hay muy pocos grupos científicos que experimentan en este tema y las respuestas de la vegetación. “Estudios como este se consideran un aporte, pero falta mucho más en Chile”, señaló la investigadora.
Por otro lado, el Dr. Cristian Gallardo líder del Laboratorio de Biotecnología y Genómica Acuícola, estudiará la respuesta inmunológica que existe en moluscos bivalvos frente a la presencia de toxinas marinas como la saxitoxina, un neuroparalizante que afecta a los humanos. Fondecyt financiará al proyecto con 50 millones de pesos, por los 3 años de duración previstos.
“Lo que se hace actualmente para determinar si un organismo está infectado o no, es ensayar con ratones de laboratorio. Lo que nosotros queremos hacer, es estudiar la respuesta genética inmune en animales invertebrados como choritos y machas”, contó del Dr. Gallardo.
En el laboratorio se trabajará con pirosecuenciación, proceso que en muy poco tiempo realiza búsquedas masivas por sobre 20 mil genes de una vez. El grupo del Dr. Gallardo buscará aquellos genes que pudiesen ser biosensores en el cuerpo de los moluscos, que permitan así detectar alguna presencia de estas toxinas.
Para el Dr. Gallardo, ganar un proyecto altamente competitivo, de alguna forma muestra la capacidad del grupo de levantar propuestas innovadoras. “Que trabajemos con invertebrados y biotecnología marina, permite de alguna forma ponernos en la vanguardia mundial en genómica”, puntualizó.