La iniciativa, pretende educar a los futuros estudiantes universitarios de la zona, en la generación de Bioenergía a partir de algas. Los beneficiarios directos serán seis escuelas dependientes de la Ilustre Municipalidad de Talcahuano y cuatro de la Corporación Educacional Masónica de Concepción, Coemco.
Por Pamela Hidalgo, estudiante pre-práctica UdeC
El proyecto Biotecnología en algas 2.0: cultivando soluciones energéticas para el futuro, unirá a investigadores con estudiantes de séptimo y octavo año de educación básica, a fin de que estos últimos se acerquen y conozcan los recursos naturales que ofrecen nuestras costas. La iniciativa tuvo su primera versión en 2010 y está programada para volver a escuelas de Concepción y Talcahuano durante todo el año escolar 2012.
Financiado con poco más de 64 millones de pesos, por aportes conjuntos de la Universidad de Concepción, Explora Concicyt, la Ilustre Municipalidad de Talcahuano y la Corporación Educacional Masónica de Concepción, es ejecutado por el Grupo de Biotecnología Algal de la Universidad de Concepción, un conjunto multidisciplinario de especialistas coordinado por el Dr. Cristian Agurto, investigador del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, CB-UdeC.
Temas innovadores como microalgas para la producción de aceites y luego biodiesel; macroalgas para bioetanol y biobutanol, que son comparables a las mezclas de gasolina; y macroalgas para generar biometano, conocido como biogás, son abordados didácticamente para los niños, mediante un proceso de aprendizaje progresivo con distintas actividades (visitas a laboratorio, talleres de capacitación, salidas a terreno), el cual culmina con un proyecto final por cada establecimiento. 
El proyecto del año 2010 se aplicó a cinco escuelas municipalizadas de Talcahuano, y estuvo marcado por la adversidad del escenario post-terremoto y maremoto. En 2012, el grupo de escuelas se ampliará a cinco más –una de la ciudad puerto y cuatro penquistas-, y contará con el doble de participantes, mucho más tiempo, más recursos financieros y mejor infraestructura.
Alternativa bioenergética 2.0
Las reservas de los combustibles fósiles no son para siempre, por lo tanto urge pensar en otras estrategias de extracción de materias primas. Por otro lado, es conocido que los combustibles fósiles contribuyen en la aceleración del cambio climático por emisiones de CO2. “La bioenergía tiene beneficios para estos problemas y menos desventajas”, explicó el Dr. Agurto.
El arroz, el maíz, la caña de azúcar, la papa y la remolacha iniciaron la industria mundial de biocombustibles. Hoy, se priorizan materias primas que no tengan fines directamente alimentarios. “En Chile las macroalgas, con más de 500 especies, no compiten con los territorios por cultivo tradicional, y no son fuentes directas de alimentación humana en el caso particular de los chilenos, que comemos pocas algas”, contó el investigador.
En concreto, Chile importa el 75% de la matriz energética, de la cual un 98% son combustibles fósiles derivados del petróleo. Es así como Agurto considera muy necesario generar la independencia energética y diversificar las fuentes de obtención de energía hacia estas materias primas, las algas. Este proyecto va en la dirección de promover este uso en potenciales investigadores a futuro.
Científicos a futuro
Promover la ética, la honestidad, la responsabilidad, el trabajo sistematizado en las ciencias, y acortar las brechas educacionales, han sido parte de los objetivos transversales del proyecto. Se espera que con la incorporación de la Coemco “exista un feedback social, una integración y comportamiento fraterno entre los grupos, y un aprendizaje en conjunto”, explicó Cristian Agurto.
Los proyectos desarrollados por los niños durante 2010, fueron: Economía verde es riqueza: electricidad convencional vs. electricidad alternativa producida con biogás, de la Escuela México; Combustible gaseoso de bajo costo a base de macroalga Ulva sp. para la generación de calor por combustión con un mechero Bunsen como modelo de calefacción, de la Escuela Cerro San Francisco; Biocalefont, de la Escuela Santa Leonor; Alumbremos con las algas, de la Escuela Cerro Cornou; y Las algas: fuente de energía ecológica, de la Escuela Nueva Los Lobos.
El Dr. Agurto sostuvo que la ejecución del proyecto en 2012 sumará a la Escuela N° 2 de Niñas de Talcahuano, al Colegio Concepción y sus homólogos en San Pedro y Chiguayante, más el Colegio Técnico Profesional Los Acacios, y potenciará más el proceso de capacitación y entrega de conocimientos sobre formulación de proyectos, para que los niños “obtengan información en el primer semestre y el segundo lo destinen para ejecutar de mejor manera el proyecto”.
Compromiso
El grupo de ocho investigadores en distintas áreas se amplía hasta catorce cuando se consideran las múltiples charlas de científicos invitados. Además, cuentan con la colaboración de un profesor previamente capacitado de cada establecimiento.
“Promoveremos el amor, en primer lugar, por las ciencias naturales exactas, y en segundo lugar por las ciencias marinas y la biotecnología. Nosotros queremos que los mismos colegios participen en los proyectos Explora. Ya dejamos el interés, y ahora ojalá ellos compitan en concursos similares”, fue el balance final del Dr. Cristian Agurto.
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