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Universidad de Concepción Gobierno Regional
Cambio climático favorecería el aumento de la vegetación antártica
Experimento ha recreado in situ el aumento de temperatura ocasionado por el cambio climático y anunciado por el IPCC. Científica chilena lidera la investigación.




Por Fernando Mejías B.

Es verano para la mayoría de los chilenos, pero al sur del mundo el termómetro marca -10º C, ráfagas de 100 km/h levantan el polvo de nieve que esconde la base científica Profesor Julio Escudero del Instituto Antártico Chileno. Unos cuantos metros la separan de las bases científicas de Rusia, China, Uruguay, más allá al otro lado de la isla la de Argentina, Corea y Brasil, que junto a los chilenos han conformado una pequeña comunidad de aventureros del fin del mundo.

En uno de los lugares más inhóspitos del planeta, a la intemperie, y bajo una gruesa capa de nieve, sobreviven musgos, líquenes y pastos que han formado manchones de colores intensos en un paisaje dominado por el blanco.

En un inédito experimento de calentamiento global in situ, la Dra. Angélica Casanova Katny, investigadora del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción (CBUdeC), está estudiando la respuesta que tendrán estas especies al aumento de temperatura esperado para la región en las próximas décadas.

“Sobre la Península Antártica y las islas se espera que la respuesta al cambio climático sea mucho más rápida que en la Antártida continental,
explica la Dra. Casanova. Por eso, este experimento lo desarrollamos en la Isla Rey Jorge, en dos estaciones de medición, una cercana a la base Escudero y otra en Punta Juan Carlos, y los resultados han sido positivos, al menos para el futuro de estas especies”.

Mediante la instalación de pequeñas cámaras invernadero, también llamadas OTC (open top chamber), una estructura de acrílico transparente que durante el día calienta pasivamente su interior entre 2 a 4 grados Celsius sobre la temperatura ambiente, se están midiendo los cambios que experimentará la flora antártica, “pues nos interesa no sólo lo que sucede con las más conocidas especies de plantas vasculares: un pasto (Deschampsia antarctica) y un clavel (Colobanthus quitensis) antárticos, sino que nuestro estudio tiene la particularidad de abordar las respuestas de líquenes y musgos, que representan el grupo más diverso”, explica la investigadora.

Luego de sólo un año de crecimiento bajo calentamiento pasivo se observó que la respuesta fue positiva tanto para la Deschampsia como para los musgos. “En la primera encontramos no sólo que crecen más, sino además presentan el triple de espigas por planta que el grupo control (sin OTC). Además encontramos más especies de musgos con esporofitos (estructuras de dispersión) dentro de las OTC que fuera de ellas, lo que es claramente una señal que el aumento de las temperaturas las favorece” agrega.

“En otra isla antártica (isla Robert) hemos encontrado junto a mi estudiante Gustavo Torres Mellado que hay un gran aumento de las poblaciones de Deschamspia, pasando de tres poblaciones a más de ocho en menos de 15 años y con un número de plantas que supera los 10.000, esto es un cambio enorme en la población de una planta antártica en tan corto período”.



Todavía sin árboles

Doscientos millones de años atrás, el movimiento de las placas formó a partir de Pangea, el gran mega continente, y luego de Gondwana y Laurasia (una fase intermedia), los continentes que actualmente conocemos. La Antártica, hace más de 17 millones de años, aún era un territorio verde con vegetación similar a la Selva Valdiviana.

Aún así, el cambio climático global no logrará repetir la situación en el vasto territorio blanco, al menos por unos buenos millones de años más.

Los cambios que experimenta la Antártica en cuanto a crecimiento de especies son muy lentos, comparado con lo que acostumbramos a ver de las plantas en otros lugares del planeta.

“Considera que en Concepción en verano cortamos el pasto de nuestro jardín todas las semanas, acota Casanova. Al contrario, la primavera y verano antártico dura 2 a 3 meses y las plantas de nos más de 5 centímetros de altura alcanzan escasamente a producir sus flores y algunas semillas para la primavera siguiente. Estos cambios en la flora son pequeños, hablamos de especies que ya están colonizando una muy pequeña porción de territorio sin hielo (no más del 0,33% de toda la Antártica). Obviamente no esperamos ver pronto una antártica verde ni que llegue un roble o algún otro árbol”.

La relevancia de su estudio, comenta la investigadora del CBUdeC,
radica en que aún no se conocen los efectos del calentamiento global sobre las especies de la flora en particular. Así, puede ser que un impacto favorable sea un aumento de la distribución de especies y que colonicen nuevos lugares que se van despejando del hielo y nieve por el retroceso de los glaciares. Sin embargo, aún no se puede predecir cuales serán los efectos menos favorables, como el remplazo de musgos y líquenes por especies de rápido crecimiento, que suelen desplazarlas, como ha sido observado hace ya décadas en el ártico.

Además, cualquier cambio en estas especies puede afectar no sólo a la flora del lugar, sino que también a la fauna asociada a ella. Estudios en el ártico han sugerido que el cambio climático, además de afectar la flora, podría afectar a comunidades de animales que se alimentan de ella, sin olvidar que estas especies crecen asociadas unas con otras, por lo que cualquier modificación en una puede hacer estragos en otra.

Por último, preocupa el registro de especies invasoras en la zona cercana a las bases científicas en la Isla Rey Jorge. Durante el verano pasado, otro equipo de científicos encontró una especie de Deschampsia no identificada (pasto) cerca de la base china. “Probablemente llegó ahí en el zapato de algún científico, militar, o un turista, lo que hace reflexionar sobre los cuidados que se deben tener al ingresar a este territorio, que ya está sufriendo cambios por el calentamiento global”, comenta Casanova.

Este proyecto de investigación comenzó el 2008, tiene una duración de 3 años y es financiado por el Instituto Antártico Chileno.
 



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